mayo 2020
Javier Pereda Portela

La anemia constituye unos de los problemas de salud que más afecta a la población en general, particularmente a embarazadas, adultos mayores y niños.

La anemia constituye uno de los problemas de salud que más afecta a la población en general, particularmente a embarazadas, adultos mayores y niños.  La prevención de la anemia ferropénica es des­de hace más de una década una prioridad de la OMS y las estrategias nutricionales para su prevención deben aplicarse a los grupos de riesgo.

La ingesta dietética de hierro debe ser la adecuada para mantener la ho­meostasis del micronutriente, teniendo en cuen­ta edad, situación fisiológica y género. Además para prevenir la anemia ferropénica hay que tener en cuenta la biodisponibilidad del hierro, que va a depen­der de varios factores. Entre ellos, la dieta es uno de los factores más importantes, ya que tanto el contenido de hierro en los alimentos como la naturaleza del mismo condicionarán su absorción a nivel intestinal y, por consiguiente, su incorporación al organismo.

El hierro de los alimentos se presenta en dos formas: hemo y no hemo (inorgánico), siendo más biodisponible la forma hemo. Este último menos biodisponible, ya que interacciona con componentes de los alimentos que pueden limitar su absorción.Por lo tanto en ocasiones es difícil conseguir a partir de la dieta un aporte de hierro suficiente y la suplementación constituye la opción recomendada. Este producto tiene la ventaja de poseer hierro hemo cuya absorción intestinal es mayor que las sales inorgánicas del mineral que se presentan en la mayoría de los suplementos nutricionales.

Complemento terapéutico de las deficiencias funcionales en el adulto mayor.

Componente fundamental en el tratamiento de la anemia en deportistas.

Programas suplementarios en embarazadas, para compensar las exigencias nutricionales del niño en formación.

Aplicación en pacientes convalecientes y sometidos a radio y quimio terapia.